jueves, 13 de junio de 2013

Es mi vida


Algunas personas suponen que la sexualidad es, además de una preferencia, una decisión consciente del individuo, y como tal, descalifican a los homosexuales, por ejemplo, por "decidir" serlo y no haber preferido ser heterosexuales. En contraparte, muchos homosexuales declaran que su sexualidad no fue una decisión consciente, así como tampoco lo fue para los heterosexuales, y por ende, explican que tanto la homosexualidad como la heterosexualidad son igualmente válidas, porque ninguna de las dos fue una decisión tal cual. Suponer, como lo hacen algunos heterosexuales, que la homosexualidad es una postura consiente que podría ser distinta a voluntad del individuo, es dejar entre ver que tal vez ese heterosexual ha experimentado sentimientos homosexuales y los ha reprimido. Y así, poniéndose en el plano de que la sexualidad puede ser reprimida y cambiada, nace la pregunta: ¿Por qué reprimirla y cambiarla? Que expliquen esos heterosexuales cómo y de qué manera su vida, gracias a su heterosexualidad decidida, es más fácil y mejor. Y en cualquier caso, ya en mi opinión y postura personal, me pregunto: ¿Y si la homosexualidad sí fuera una decisión consciente, qué tiene de malo? Mucha gente decide no estudiar ni cultivarse y prefieren cerrar sus mentes y ser ignorantes y sólo rezar y nadie les quita sus derechos por haber tomado esa decisión.

1 comentario:

Juan Carlos Balderas dijo...

Yo no creo que la postura que se opone a la homosexualidad surja de manera pura de los heterosexuales, sino que esta es inducida por la religión y ha sido heredada como algo inconsciente, es decir, quienes critican a los homosexuales por serlo, lo hacen sin reflexionar los motivos. Para mí cada quien puede hacer con su sexualidad lo que le plazca, siempre que eso no implique lastimar a otros.